Kolrag y Eyozi.com designan dos caras de un mismo servicio de streaming gratuito, siendo uno el nombre histórico y el otro el nuevo dominio al que los usuarios son redirigidos. Comprender esta transformación implica mirar más allá del simple cambio de URL: el entorno legal, los mecanismos de migración de dominio y los riesgos concretos para los usuarios han evolucionado en los últimos meses.
Kolrag y Eyozi.com: tabla comparativa de los dos dominios
| Criterio | Kolrag (kolrag.fr) | Eyozi (eyozi.net) |
|---|---|---|
| Estado | Dominio histórico, aún activo | Nuevo dominio, presentación idéntica |
| Catálogo mostrado | Películas, series, novedades, popular | Películas, series, novedades, popular |
| Inscripción requerida | Ninguna | Ninguna |
| Modelo económico | Gratuito, financiado por publicidad | Gratuito, financiado por publicidad |
| Infraestructura técnica | Contenidos alojados a través de medios terceros (gupy.fr) | Misma fuente de medios (gupy.fr) |
El catálogo visible en ambas plataformas es estrictamente el mismo: las fichas de películas redirigen a las mismas URLs de medios alojados en gupy.fr. Eyozi.com no constituye un nuevo servicio, sino un espejo de Kolrag bajo un nombre de dominio diferente.
Encontrar las informaciones sobre Kolrag y Eyozi.com permite verificar la dirección activa en un momento dado, ya que estos dominios cambian regularmente.

Migración de dominio: por qué el streaming gratuito cambia de dirección
Las plataformas de streaming no autorizadas funcionan en un ciclo predecible. Un dominio es bloqueado por los proveedores de acceso a Internet o incautado por una autoridad, y luego un nuevo dominio toma el relevo bajo un nombre diferente. Este es exactamente el esquema observado entre Kolrag y Eyozi.
Este mecanismo explica por qué nombres como Galtro, Itzor o Zoro aparecen regularmente en las búsquedas asociadas. Cada nombre corresponde a una iteración del mismo catálogo, redistribuido bajo una URL nueva para eludir los bloqueos DNS impuestos por los operadores.
Lo que comparten estos dominios espejo
- Una interfaz casi idéntica: mismas categorías (películas, series, novedades, popular), mismo motor de búsqueda interno, misma lógica de navegación
- Un alojamiento de los contenidos de video externalizado en servidores terceros, lo que permite cambiar de fachada sin mover los archivos
- La ausencia total de menciones legales, de editor identificable o de número SIRET, haciendo imposible cualquier reclamación de usuario
El uso de un VPN, a menudo recomendado para acceder a estas plataformas cuando un dominio está bloqueado, solo oculta la dirección IP del usuario. No modifica la naturaleza legal del acceso al contenido.
Ley 013.26 en Marruecos: un endurecimiento que cambia las reglas para el streaming ilícito
Los artículos existentes sobre Kolrag y Eyozi tratan el tema como una simple cuestión de dirección actualizada. Ninguno integra el cambio regulatorio ocurrido recientemente en Marruecos, país del que emanan varias infraestructuras relacionadas con este tipo de plataforma.
La ley n° 013.26, promulgada por dahir n° 1-26-68 del 28 de julio de 2026, modifica la ley 2.00 sobre derechos de autor para apuntar explícitamente a la difusión digital no autorizada. Entró en vigor tras su publicación en el Boletín oficial n° 7533 el 10 de agosto de 2026.
Lo que prevé concretamente esta ley
El texto autoriza el bloqueo en tiempo real de una difusión ilícita. Los proveedores de acceso a Internet están directamente implicados en la ejecución de los bloqueos, lo que acelera la desconexión de un dominio.
Los poderes de investigación se amplían: acceso a sistemas informáticos, incautación de material. El streaming y los servidores IPTV son específicamente señalados por la normativa.
Para plataformas que dependen de un cambio regular de dominio, un marco que permite el bloqueo en tiempo real reduce la ventana de accesibilidad entre dos migraciones. El ciclo de dominio activo, bloqueo, nuevo dominio, que podía durar varios meses, corre el riesgo de comprimirse a unas pocas semanas, o incluso días.

Riesgos concretos para los usuarios de Kolrag y Eyozi
La ausencia de inscripción no significa la ausencia de rastros. Las agencias publicitarias integradas en estas plataformas depositan cookies de seguimiento, muestran redirecciones a páginas de terceros y, en algunos casos, desencadenan la descarga automática de archivos.
Desde el lado de la seguridad, varias señales deben alertar:
- Ningún certificado TLS verificado por una autoridad reconocida en algunos dominios espejo, lo que expone los datos de navegación
- Ventanas emergentes que imitan alertas del sistema para incitar a instalar aplicaciones o extensiones no verificadas
- La imposibilidad de reportar un contenido o contactar con un soporte, por falta de un editor identificable
Las aplicaciones móviles asociadas a Kolrag o Eyozi no figuran ni en la App Store ni en Google Play. Su instalación pasa por archivos APK descargados fuera de las tiendas oficiales, sin control de seguridad por parte de Apple o Google.
Alternativas legales de streaming: lo que ofrecen las plataformas autorizadas
El catálogo gratuito y sin inscripción sigue siendo el principal argumento de Kolrag y Eyozi. Sin embargo, varios servicios legales ofrecen opciones gratuitas o a bajo costo que cubren una parte significativa de los contenidos buscados.
Las ofertas con publicidad de plataformas como Pluto TV, Rakuten TV o la versión gratuita de algunos servicios de repetición (Arte, France.tv) dan acceso a películas y series sin suscripción. El compromiso radica en el volumen del catálogo y la presencia de interrupciones publicitarias reguladas.
La diferencia fundamental sigue siendo la trazabilidad: en una plataforma legal, el editor está identificado, los datos personales están protegidos por el RGPD, y los contenidos difundidos lo están con el consentimiento de los titulares de derechos.
La transformación de Kolrag en Eyozi.com ilustra un mecanismo recurrente en el ecosistema del streaming no autorizado. La entrada en vigor de la ley 013.26 en Marruecos, con su dispositivo de bloqueo en tiempo real, podría acelerar el ritmo de estas migraciones de dominio y reducir la vida útil de cada dirección.



