
El referente de auxiliar de enfermería vigente se basa en el decreto del 10 de junio de 2021, reestructurado en torno a 5 bloques de competencias y 11 competencias clave distribuidas en 10 módulos de formación. El decreto del 26 de febrero de 2025 ha reforzado este marco ampliando el ámbito de los actos autorizados y exigiendo una actualización de las competencias para los profesionales titulados antes de 2021.
Pero otro texto, menos comentado en el sector de los auxiliares de enfermería, redistribuye las cartas: el decreto del 26 de junio de 2026 sobre los actos de enfermería. Sus repercusiones directas sobre la delegación de cuidados a los auxiliares de enfermería merecen una lectura atenta.
Decreto de enfermería del 26 de junio de 2026: lo que cambia para la delegación a los auxiliares de enfermería
La mayoría de las formaciones y fichas de trabajo se centran en los textos propios del diploma estatal de auxiliar de enfermería. Sin embargo, el decreto del 26 de junio de 2026 afecta directamente la vida cotidiana de los auxiliares de enfermería, aunque se refiera a la profesión de enfermería.
Este texto aumenta el número de actos de enfermería de 46 a 72, organizados en cuatro categorías: rol propio, actos bajo prescripción, actos bajo prescripción con posible presencia médica y participación en actos médicos. Al ampliar el ámbito de la enfermería, redefine mecánicamente los actos que pueden ser confiados a los auxiliares de enfermería en el marco de la colaboración.
Entre las novedades significativas: la consulta de enfermería autónoma, una ampliación de los actos de prevención y detección de vulnerabilidades, así como nuevos actos técnicos como el examen clínico de enfermería o el tratamiento de heridas crónicas. Para entender en detalle el referente de auxiliar de enfermería 2026 y los nuevos actos que de él derivan, es necesario cruzar estos dos textos regulatorios.

Bloques de competencias y actos de cuidados: articulación entre formación y terreno
El referente de formación estructura el recorrido en torno a 5 bloques de competencias. Cada bloque agrupa varios módulos que cubren campos distintos: acompañamiento en las actividades cotidianas, evaluación del estado clínico, cuidados técnicos, trabajo en equipo pluri-profesional, comunicación y prevención.
El bloque relacionado con la evaluación clínica concentra las evoluciones más destacadas. Los auxiliares de enfermería deben dominar ahora la vigilancia de parámetros vitales completos: presión arterial, saturación de oxígeno, frecuencia respiratoria, diuresis, estado de conciencia. Estos gestos, antes limitados al ámbito de la enfermería, están inscritos en el referente de auxiliar de enfermería desde 2021 y reforzados por el decreto de 2025.
Actos técnicos a dominar concretamente
La lista de actos autorizados supera la simple higiene o la ayuda en las comidas. Los cuidados técnicos accesibles a los auxiliares de enfermería titulados incluyen ahora:
- La medición y vigilancia de los parámetros vitales (pulso, temperatura, presión arterial, saturación, frecuencia respiratoria)
- La participación en la administración de terapias orales, bajo condiciones precisas de delegación por parte del enfermero
- La identificación de zonas anatómicas relacionadas con actos de cuidados específicos (puntos de inyección, zonas de vendaje)
- La vigilancia post-cuidados y la conducta a seguir en caso de anomalía detectada
Cada acto se ejerce bajo la responsabilidad y en colaboración con el enfermero titulado. La noción de deslizamiento de tareas sigue siendo un punto de vigilancia permanente: realizar un acto fuera del ámbito implica la responsabilidad personal del profesional.
Obligación de actualización de competencias para los auxiliares de enfermería titulados antes de 2021
Los profesionales titulares del DEAS obtenido antes de la reforma de 2021 no se benefician automáticamente del nuevo ámbito de actos. El decreto del 26 de febrero de 2025 impone una formación de actualización de competencias para ejercer conforme al referente vigente.
Esta formación cubre las diferencias entre el antiguo referente (de 2005) y el marco actual. El referente de 2005 no preveía ni la vigilancia autónoma de parámetros vitales, ni la participación estructurada en ciertos actos técnicos. El paso de un marco a otro representa un cambio de postura profesional, no un simple añadido de gestos.
Contenido y validación de la formación
Los organismos de formación continua (Cruz Roja Competencia, IFAS, centros de formación acreditados) ofrecen módulos de actualización. El programa aborda los siguientes puntos:
- Recordatorio reglamentario del rol de auxiliar de enfermería y de los límites de responsabilidad
- Práctica de los actos de vigilancia clínica introducidos por el referente 2021-2025
- Articulación con el rol propio del enfermero, especialmente a la luz del decreto del 26 de junio de 2026
- Evaluación de las competencias adquiridas, con validación por bloques
La validación se realiza por bloques de competencias, lo que permite un reconocimiento progresivo sin tener que repetir la totalidad de la formación inicial. Los auxiliares de enfermería ya en puesto pueden seguir esta actualización en el marco de la formación profesional continua.

Colaboración entre auxiliar de enfermería y enfermero: un marco jurídico a conocer
La ampliación de los actos de los auxiliares de enfermería no significa una autonomía total. Cada acto técnico se inscribe en un marco de colaboración definido por el Código de la salud pública. El enfermero sigue siendo el eje de la delegación: evalúa la situación clínica, decide confiar un acto y supervisa su ejecución.
Con el decreto del 26 de junio de 2026 que eleva el número de actos de enfermería a 72, la zona de colaboración se amplía. Los auxiliares de enfermería son más solicitados en tareas de vigilancia, prevención y detección. Esta evolución modifica la organización de los equipos, especialmente en EHPAD y en servicios hospitalarios donde la proporción enfermero/auxiliar de enfermería impone una distribución precisa de las responsabilidades.
El riesgo de deslizamiento de tareas aumenta proporcionalmente a la ampliación del ámbito. Un auxiliar de enfermería que realiza un acto no cubierto por su formación o no delegado formalmente por un enfermero se expone a sanciones disciplinarias y penales. La trazabilidad de las delegaciones en el expediente de cuidados se convierte en un reflejo a anclar en la práctica diaria.
El referente de auxiliar de enfermería 2026 no se resume a una lista de gestos adicionales. Reconfigura el lugar del auxiliar de enfermería en la cadena de cuidados, con exigencias de formación, trazabilidad y colaboración que afectan tanto a los nuevos titulados como a los profesionales experimentados.